Guía del paranoico para prepararse ante el peligro digital

La política digital arriesgada entre potencias mundiales podría darte la sensación de que no hay mucho que puedas hacer para ayudar, pero una buena higiene digital en realidad equivale a una forma de defensa civil.

El hackeo de la campaña de 2016 de Hillary Clinton comenzó con algo que todos podemos entender: un correo electrónico fraudulento en el que se solicitaba un cambio de contraseña. Si en tu empleo manejas información importante y delicada, también podrías ser vulnerable, incluso a través del correo electrónico personal.

“Quieren tus contraseñas”, dijo Karen Walsh, quien dirige una compañía de mercadotecnia que ayuda a las empresas de ciberseguridad a explicar sus capacidades en un idioma sencillo, “porque la gente reutiliza las contraseñas para su vida personal y profesional”.

Eric Gosh, un veterano de la Fuerza Aérea que pasó parte de su tiempo protegiendo tecnología sensible de posibles ataques rusos, ahora opera una firma de consultoría de tecnología en Chicago. Siempre les recuerda a sus clientes que se hagan tres preguntas cuando reciban un correo electrónico extraño, y la respuesta a todas debe ser “sí”: ¿proviene de alguien que conozco? ¿Es algo que estaba esperando? ¿Está en el formato que esperaba?

“Si la respuesta es no, toma el teléfono y llama”, mencionó.

Walsh recomendó un plan 3-2-1 probado y comprobado para los respaldos: tres copias de cualquier dato esencial en dos formatos o tipos de almacenamiento y que uno de ellos sea en la nube.

Por ejemplo, si en este momento te sometes a un tratamiento médico delicado, es prudente que conserves copias múltiples de tu historial, teniendo en mente el problema que los programas de cibersecuestro causaron en los sistemas hospitalarios en 2020. Seguramente tu proveedor de atención médica podría tenerlo, pero puedes solicitarlo y tener tu propia copia en la nube, así como en una memoria USB o impreso en una carpeta.

Puedes hacer más, como actualizar el sistema operativo de tus dispositivos o, mejor aún, activar las actualizaciones automáticas. Anota, toma capturas de pantalla o fotografía las direcciones postales y los números telefónicos esenciales, por si acaso.